A.M.I.S.T,A.D.

|
2 días de rodaje, 60 bocadillos de chorizo, una tonelada de risas, 400 gramos de paciencia ininterrumpida, dos ojeras derribadas a base de Fotoshop, muchas ganas y 15 años de amistad se han materializado en un video, el resultado HD de que el dinero no siempre es el motor de las cosas y sobre todo de las cosas bien hechas.
Para un tipo que lleva arrastrando una guitarra desde aquellos tiempos en que su nuca fue tocada por el rock, en forma de letras de AC/DC, supone la prueba de que las historias más personales acaban siempre salpicando a aquellos que han compartido con uno la experiencia de hacerse mayor.
El tiempo ha transcurrido igualmente para todos. Imparable, impredecible, asestando guantazos a su paso y empujándonos como un portero de discoteca hacia caminos muchas veces antagónicos. A pesar de ello, y con unos añitos de más, no ha podido convertirnos en los habitantes de Babel y seguimos hablando el mismo idioma.
Unos han perdido pelo, otros el tiempo, los menos han censurado mi búsqueda de la canción mayúscula y los más no han parado de decirme que no pare, que no desista y me han ofrecido aquello que nos ha hecho diferentes y sin embargo amigos: tiempo.
Hoy no he parado de pensar en lo sólo que se siente uno intentado llevar a buen puerto esa ruta suicida que es la de la música en España.

Componer las canciones a la luz de una bombilla, tocar la guitarra acompañado de la sola presencia de las estrellas, gastar el dinero ganado en tus propias canciones y limpiar el sudor derramado en el cuadrilátero con la ayuda de una bayeta cargada de sueños. Todo eso se ha producido siendo observado por la delgada compañía que proyectaba mi sombra Sin embargo, nada de eso sería posible sin embaucar a tus camaradas, que te ofrecen una pequeña ayuda en forma de : “ tranqui, no me debes nada, sólo invítame a unas cañas.”
A todos los que estuvieron y a los que se lo perdieron por culpa del Madrid...... `¡ qué coño, ya lo sabéis !!

“ La amistad es el amor, pero sin sus alas”
Lord Byron

Bailando con la mediocridad en el Charada

|
Esta bonita palabra lleva siglos extendiéndose por el torrente sanguíneo de este maldito mundo en crisis. Da igual a donde mires, estamos rodeados de ella y conseguir un salvavidas para mantenernos a flote es realmente complicado. Incluso un servidor, escribiendo estás líneas, acaba pegándose con ella y recibiendo puñetazos en el hígado. Nadie está a salvo.Todos los creadores han tenido que lidiar con este toro en algún momento y hace un par de días, sumergido en burbujas de un pedo nocturno, tuve la oportunidad de bailar al compás del ritmo que marcaba.

La escena se produjo en el Charada, uno de los garitos de moda de Madrid y que ha tenido la gran idea de celebrar una fiesta los miércoles por la noche, alejándose 48 horas en el tiempo de los fines de semana nocturnos que acechan a esta ciudad.

Chicos guapos, chicas de esas que te obligan a darte la vuelta, suspirar y maldecir al tipo con el que van acompañadas, peinados gestados a base de kilos de tiempo y gomina y luces que te devuelven a las páginas de Akira.
Yo a lo mío, mirando, remirando, escuchando el Fear of the Dark atronando los oídos de estos cachorros que no saben quién es Bruce Dickinson y alucinando con lo mal que lo hacen los pinchadiscos.De pronto me doy cuenta que hay algo que no cuadra. La gente se sube por las paredes, recoge el sudor en vasos de tubo y pierden el control al ritmo del vertiginoso ritmo marcado por los DJ’s, por llamarles de alguna manera. Me giro y le grito en la oreja a un chaval a mi lado.- Oye, ¿ qué mal lo hacen no?.
Esperando una castellana en la esquina derecha de mi mentón, el tipo asiente y me grita: - Si, son malos, todo el mundo lo sabe pero, ¡¡¡ tienen actitud!!!.
Bajo esta sábana se esconden siempre todos aquellos que no saben hacer bien las cosas y que, a pesar de todo, salen a la palestra haciéndose pasar por Maestros de Ceremonia.
La gente compra, yo observo la escena, vuelvo a maldecir a un modelo que agarra las caderas de una doble de Betty Page y me pregunto si tantas horas de estudio valen para algo en un mundo donde por encima de todo se valora la actitud sobre las cosas hechas con la cabeza, el corazón y los testículos. ¿Cuando me tocará a mí?

“ La caldera le dijo a la sartén: Apártate de mí, cara sucia.” Cervantes

2010 una odisea en el planeta tierra

|
Todos nos sentimos diferentes al resto, con nuestros propios problemas, nuestra propia manera de sentir y de mirar al cielo por las mañanas, tratando, como hacen las flores, de llegar primero a los madrugadores rayos de luz.
A pesar de ello estamos obligados a rodearnos de esa gente tan distinta a nosotros, esa gente que está loca, esa gente que no tiene ni puta idea, esa gente que va por la vida sin pensar....esa gente. Bonita manera de ver en los demás lo que, según nosotros, no está en uno mismo, porque claro, uno es diferente claro.

El frío ha llegado, la gente se atropella en la búsqueda de regalos para estas navidades y las colas en la Fnac son tan grandes que cuando vas a pagar ya se te olvidó qué era lo que compraste. La tarjeta de crédito te lo recordará y cuando llegues a casa pensarás en lo poco que te apetecen las aglomeraciones familiares, las comidas a base de vacas rellenas de pajaritos fritos y las resacas de 48 horas. ¡Qué pereza estar con tu gente!

A pesar de todo y de nada, de que cada vez te pareces menos a tus amigos de toda la vida y de que hace tiempo que perdimos la noción de las cosas importantes, el fantasma de la Navidad llama a tu puerta para sacarte a rastras de tus ensoñaciones diurnas, cogerte por el cuello como a Ebenezer Scrooge y recordarte que no sólo de guitarras y música vive el hombre. Tu gente está ahí para ti y eso no cambia a pesar de los problemas de herencias, los rifirrafes entre hermanos, las malditas circunstancias de la vida y el bueno de Ramón García y su capa en la Puerta del Sol.

Esta noche estaré rodeado de gente ebria de felicidad y de otras cosas, de esa gente que no tiene ni puta idea y de que a pesar de todos sus problemas, celebrará la llegada del 2010 con los suyos. Yo estaré a 100 kilómetros de casa pero agradecido de que mi gente esté pensando en mí. Y que Dios nos bendiga a todos unas 2010 veces.

“La Navidad es la época del año en que se nos acaba el dinero antes que los amigos” Larry Wilde

Crónicas de Yuma Vol. Final

|

Para Mery

Coconuts on the beachfront
no es un bar de alterne sino un chiringuito de playa, aunque quién lo diría a partir de las 12 de la noche.
Nada interesante que reseñar excepto la decoración a base de gárrulos emparejados, en trámite de irse solos a la cama y muy mal acostumbrados a que la banda de turno genere pequeñas dosis de placer con versiones de Allman Bros., Gov't Mule y Black Crowes.
Todos ellos y ellas, reciben el estimulante apelativo norteño de rednecks. Cuellos rojos, para aquellos nacidos involuntariamente entre los Pirineos y el estrecho de Gibraltar. Palurdos, en definitiva.
Esto es el Dirty South, el sur de Florida, el lugar donde se prueban los cohetes rellenos de personas que se envían dirección el espacio exterior.
El sur, con sus pick-ups, las camisetas con absurdos logos de spots playeros, los pantalones vaqueros cortados dejando ver el entrecejo de las rodillas, las gorras de STP....Todo ello es el equivalente al fino, las sevillanas, Marbella y sus monumentos al mal gusto construidos en lugares prohibidos, los aprendices de Jesús Gil y los jornaleros, el olor a crema y los taper-ware forrados de paella en la playa.

A pesar de los puntos en común nunca me dio por el sur cañí, con sus procesiones rocieras y sus casetas bajo el sol de Abril. Por el contrario, siempre me fascinó este mundo lleno de clones de Stallone en Yo el Halcón, con camiones más grandes que la carretera y un mar color chocolate ensuciando la costa.
Este lugar se encuentra dentro de un país donde aquel que vale para hacer algo grande tiene las puertas abiertas de par en par. Quizá se trate de un espejismo recurrente en los neófitos como yo, pero las condiciones de partida para tocar el cielo son una realidad. En España, el camino está despejado para que uno haga las maletas y se vaya, regresando a casa cuando el prestigio te inyecta la dosis necesaria para volver a los territorios patrios tras años de conquistas en el extranjero.

A veces lo más importante para el hombre no es hacerlo sino saber que puede hacerlo y este estado se traduce en valor para intentar, lo que sea, pero intentarlo.
Yuma es un país grande y no sólo en extensión y aunque el sueño americano no exista todos vivimos de él y en él.
Tan sólo espero encontrarme en Segovia y rodeado de los míos cuando me despierte del mío, dónde es posible hacer lo que amas de verdad y donde de verdad quieres estar.

“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar” Antonio Machado”
|
Yo cantaba mientras aquella señora, entrada en años, carnes y con un abrigo de piel de zorro muerto azuzaba a su marido, que a su vez exigía inmediatamente la hoja de reclamaciones.
Él, marido, esposo, amante y defensor a ultranza de la justicia conyugal, se comportaba como una marioneta en manos del maestro titiritero. Apenas tenía nada más que decir cuando otro codazo, procedente de la susodicha mujer, actuaba como una picadura de avispa. Volvía a la carga, como el quinto, un ejemplar astifino, bragas y coliblanco, exigiendo que le compensaran por dicho ultraje.
Yo continuaba canturreando el I’m so tired de los Beatles, disfrutaba del paisaje y me moría de risa al ver cómo las parejas se convierten en bestias de dos cabezas. Dos corazones, un solo cerebro y una enorme incapacidad para darse cuenta de que a veces no merece la pena exigir algo por el simple hecho de que tu media naranja así lo solicite.

Lo siento caballero- se disculpaba apesadumbradamente la chica tras el mostrador- pero no podemos hacer nada ya que se trata de un problema con su tarjeta. Si lo considera conveniente podemos redactar un escrito que le valdrá como justificante......
-Usted no sabe quién soy yo- soltó de pronto el espécimen Neardental.
ZZZZZAPPPP!!!.Esta frase me llegó al mentón como un directo en la mandíbula del Terror del Garden. Todo se detuvo durante un instante, cómo en una película en la que de pronto el realizador grita corten y se vuelve a la dura y deshumanizada realidad. Eso ya no era gracioso y en mi mente sólo había espacio para una cosa: darle a ese tipo un par de ostias seguidas por el siguiente adjetivo: Insolente.

No sé por qué pero tuve la absoluta certeza de que todos los que presenciaban la escena sintieron la misma necesidad. Nada tenía sentido en ese momento y el hombre, incapaz de lidiar con su propio hedor, abandonó el lugar bajo la escrutiñadora mirada de su esposa.
-Vaya, qué cerca está la tragedia de la comedia- pensé para mis adentros mientras un perro mil-leches orinaba en los escalones de la tienda. Suerte tienen los animales de ser, eso precisamente, animales y no acercarse nunca al nivel de la especie más evolucionada.
-Por favor Lennon, sigue cantando para mí- pensé para mis adentros mientras me alejaba caminando con el Ipod en el bolsillo.
-Cantalá otra vez.

"No necesito amigos que cambian cuando yo cambio y que asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor." Plutarco

Ibuprofeno 600mg

|
-Ponte esto- me dijo una rubia ni fea ni guapa, ni joven ni vieja, mientras me indicaba con el dedo el número de la sala.
-A mano derecha está el matadero. No se olvide de la máscara.
-Gracias, ahora tengo la sensación de que podría atracar un banco a punta de guitarra- le dije mientras me alejaba como en una peli del oeste.

Caminé a lo largo del frío pasillo y no vi a nadie con un corazón en el pecho. Nadie. Privados, una sala de ordenadores, carteles con las palabras GRIPE A en rojo mayúsculo, el suelo impoluto reflejando la luz de los halógenos y unas sillas moradas que le dan un toque moderno pero fuera de lugar. Ni un alma en la sala.
El ruido del sistema de ventilación del hospital zumba en mis oídos como la guitarra de Kerry King. Ahora ya estoy en manos de la Sanidad Pública y debo esperar civilizadamente un turno que se hace de rogar. Me siento y espero.
Tengo hambre, a pesar del dolor de cabeza, y pienso en el posible diagnóstico: Enfermo por sobredosis de “blues” sonando en buena compañía a horas muy malas, con el termómetro arrastrándose por los suelos y el abrigo en el perchero.

Los hospitales son un cruce de caminos. Por el oeste la muerte cabalga rápidamente con cara de pocos amigos. Por el este, y con el sol a sus espaldas aparece la vida, a lomos de Sombragris y cargada de toneladas de esperanza y proyectos. Desde el norte llegan los diagnósticos y sus bofetadas, que consiguen quitarte las ganas de seguir pisando arenas movedizas. Hacia el sur, la enfermeras te cuidan, llevándote por encima de las nieves del Kilimanjaro.
En el cruce, uno que pasaba por allí, aturdido, con el “klinnex” arrugado pasando calor en el bolsillo, que se da cuenta de lo poco que somos cuando vemos nuestra silueta en los limpios suelos de este lugar. La vida es una lucha a muerte en medio del desierto cuyo silencio siempre se rompe con el llanto de un recién nacido y el You must belive in the spring de Bill Evans como hilo musical.
Con la baja en la mano, regreso a casa y disfruto de este día enmascarado, lluvioso y gris. Un día menos en la receta pero a fin de cuentas un día mas que le robé al mes de Diciembre. La primavera está más cerca.

“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”. Khalil Gibran

Como una chica de Texas en el funeral de su padre

|
¡ Si es que no puedo irme ni tres días seguidos de vacaciones sin que me llamen para preguntarme algo del curro!- me dijo mientras le daba los últimos bocados a su ensalada Cesar
-Todos los años igual, intento irme, dejarlo un rato, pensar en otras cosas, pero soy el único que conoce los secretos de este maldito negocio y tengo la sensación de que cuando no estoy aquí estoy haciendo algo malo y claro, regreso para echar un vistazo y poner las cosas en su sitio. De otra forma esto se caería.
-Si, claro- le dije, por decir algo- pero tu también tienes una vida fuera del curro, una vida que vale tanto o más que las jornadas que pasas aquí metido solucionando marrones.....
-Ya ves- me respondió mirando los azulejos del comedor – el problema es que sé demasiado y ya no me pueden contratar en otro puesto de menor categoría.
-Pues entonces búscate otra cosa- le dije estando seguro de su respuesta.
- Ya, pero me seguirán llamando incluso cuando no esté aquí porque tengo un compromiso que va más allá de una simple relación laboral, no sé, yo he creado parte de esta empresa, forma parte de mí.
- En ese caso- y cambié mi semblante para acompañarle en el sentimiento- tendrás que cargar con tu cruz y seguir viniendo aquí cada día, sabiendo que de vacaciones nanai. ¡ Qué le vamos a hacer !.

Se limpió los churretes de la cara, se ajustó el cinturón y suspiró mientras me decía adiós con una media sonrisa. Me quedé pensando en lo que acababa de pasar en ese comedor. Un tornado había entrado por la puerta y había soltado “uppercuts” a diestro y siniestro. Ninguno de los dos sangrábamos y no parecíamos tener la cara marcada. Me acordé de Randy Newman y su “ Texas girl at the funeral of her father ” y desee estar lejos, muy lejos de aquí, sólo, y al igual que aquella chiquilla, navegando mientras el sol se pone en el horizonte.

“ Canta una canción triste para mí, para el marinero a miles de kilómetros del mar”. Randy Newman